Historia de la reforestación y de la deforestación.




Tanto la deforestación como la deforestación, iniciaron a la par con el hombre. Hace ocho mil años, los seres humanos comenzaron a talar árboles, no de la manera exagerada como hoy en día, pero si era una cantidad significante. Este proceso lo hacían para la expansión de la agricultura, para limpiar el terreno de árboles y arbustos, que representaban un estorbo para que la luz del sol llegara al suelo y para que los cultivos pudieran funcionar. Al cabo de un tiempo, cuando era la estación seca, quemaban los sobrantes y los árboles muertos, para luego echar esas cenizas al suelo, enriqueciéndolo y volver a sembrar. Con la evolución del hombre, en la Edad de Bronce y en la Edad de Hierro, las herramientas que empleaban para la agricultura eran más avanzados, tales como caballos domesticados, hachas y arados tirados por bueyes y caballos.  


Con la agricultura en alza, hace dos mil años, en países como China, India, en el Mediterráneo, en Centroamérica, incluso en el Perú, se usaban técnicas bastantes sofisticadas, y avanzadas para esa época, pues generalmente eran zonas boscosas y necesitaban espacio para hacer sus actividades. 

Hace cerca de dos mil años, en la Dinastía Han, se obtuvo el primer censo viable, en el que se menciona a los 57 millones de habitantes que en ese entonces había en China. Una cifra que sin duda triplicaba la cantidad de habitantes en Inglaterra, del siglo XI. Por eso se dice que, desde entonces países densamente poblados, como China e India, ya estaban deforestados.


 China durante la Dinastía Han.

Cuando los normandos llegaron a Inglaterra, Guillermo el Conquistador ordeno hacer un estudio de Domesday (un estudio de sus nuevos dominios). Tristemente este estudio revelo que el 85% de los campos y 90% de los campos cultivables estaban completamente deforestados. Y para mas sorpresa, Inglaterra antes de la revolución industrial, exactamente siete siglos antes, era un campo sin casi árboles, y los pocos bosques que habían, eran utilizados por los reyes para sus actividades de caza.
Guillermo el Conquistador. (1028-1087)

Durante los siglos XV y XVI, con los españoles en América, se comenzó a explotar toda la riqueza forestal, especialmente de Centroamérica y de las islas del Caribe, para usarlo como combustible o para otro tipo de construcción. Los bosques eran compuestos de maderas de caoba, entre otras de gran importancia. 

Y por suerte la monarquía española, se mostró preocupada con la explotación sin sentido hacia la naturaleza, creando leyes que la protegieran.

Pero, como sabemos las guerras, son un llamado para seguir arrasando y destruyendo nuestro alrededor solo para nuestro beneficio. Por eso cuando Inglaterra aumentaba su poder en los mares, reyes como Carlos III y Felipe V, sugirieron construir astilleros en muchas ciudades al largo de Centroamérica, y para eso tuvieron que volver a recurrir desvergonzadamente de la madera.

Pero todo lo que alguna vez ha sido destruido, también puede ser recuperado, y puede que desde tiempos atrás se talaran bosques enteros, pero también había reinos e imperios que veían la necesidad de reforestar (no necesariamente porque tenían mentalidad ecológica), de recuperar la belleza natural.
Por ejemplo, en la época en la que Roma era un imperio de los más poderosos y esplendorosos, los legionarios romanos estaban obligados a esparcir semillas en las tierras conquistadas de sus enemigos, para que, si en un futuro cuando los soldados debieran partir a otra campaña, tuvieran alimentos suplementarios.


En el renacimiento, se tenía la mentalidad que, si un árbol era talado, se debían sembrar varios en su lugar. España era pionera en ese sentido, y es que, con la expansión del comercio marítimo, la madera era más solicitada.
Un ejemplo de esto es Felipe II de España, quien tenía una verdadera preocupación por cuidar de la naturaleza, de cuidar y conservar los montes y bosques, y de no acabarlos. 
 Felipe II de España. (1527-1598)

Bibliografía: Deforestación-ayudemos a mejorar el mundo.

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